Antes de empezar con la entrevista, agradecerte tu disposición y tu amabilidad con nosotras, para nosotras es todo un placer y un honor poder compartir este ratito de “intimidad” y conversación contigo. Como curiosidad tuvimos el placer hace muchos años de hacer una aportación económica al Pesta y la gestión la hicimos a través de ti, ggggg, a partir del Pesta hemos ido siguiendo lo que habéis ido desarrollando como El León dormido, Grupo Orión , Casa Sula…

En nuestra trayectoria ha sido un referente vuestra recorrido en el El Pesta junto a Rebeca y Mauricio Wild. Es enorme nuestra admiración y respeto por el trabajo que habéis realizado. Los libros de Rebeca nos han acompañado durante todo este tiempo y cada nueva lectura sigue aportando nuevas estructuras de comprensión que las vivimos como nuevos regalitos. Ya hace 20 años que comenzamos a crear nuestro proyecto, los primeros 5 los dedicamos a la investigación de experiencias que nos iban llegando, a desaprender lo aprendido en nuestros procesos escolares y dedicamos mucho tiempo y esfuerzo a formar un equipo humano. En ese momento nuestro compañero Ibon estaba trabajando como profesor en la escuela convencional y en la misma escuela encontró Educar para Ser de Rebeca y en tiempo récord paso por las manos de todas nosotras y prácticamente nos lo devoramos. La vivencia de esta lectura fue realmente singular; ponía voz a nuestra intuición y a nuestra sensaciones mas profundas, realmente nos atenazó. Ese verano nos apuntamos a un encuentro en el que participaban contando su experiencia Rebeca y Mauricio en Santander y esa experiencia dejó una huella significativa en nuestras vidas y en nuestros corazones que siempre recordaremos. A partir de ahí, cada vez era más claro que estábamos inmersos en un nivel de conciencia más profundo como grupo y que tomaríamos una decisión que no tenía marcha atrás. En 2007 iniciamos la convivencia con los niños y niñas. A partir de ese día nuestra imagen de los niños y nuestra vida, como consecuencia de ese nuevo mirar, cambiaron por completo. 

¿Como ha sido compartir junto a Rebeca y Mauricio y el resto del grupo de personas una experiencia como el Pesta, que ha sido y sigue siendo una referencia a nivel mundial? 

En lo personal, el encuentro con Mauricio y Rebeca Wild, marcó un antes y un después en la conciencia de mí misma, de mi maternidad y de mis opciones pedagógicas. Al terminar mis estudios de Pedagogía en la Universidad, estaba más cargada de dudas que de certezas; esto, mas la presencia de mi hermoso hijo de tres años en ese entonces, me llevó a buscar y encontrar en el Pesta una posibilidad más humana de ejercer mi maternidad y mi “profesión”. Aún no sabía que esa experiencia abarcaría todos los ámbitos de mi vida: salud, alimentación, vivienda, dinero, etc. Tuve una relación más cercana con Mauricio ya en ese momento de mi vida, él fue un gran amigo sincero. 

Con Rebeca nuestra relación fue de compañeras. Tuve la suerte de observar su relacionamiento en los ambientes con los niños, su creatividad, la espontaneidad en el relacionamiento con los pequeños, la energía clara y transparente y sus enseñanzas en el manejo de materiales, reglas, limites y respeto en las capacitaciones permanentes que tuvimos el grupo de profes del Kinder del Pesta. En la primaria, tuve el mismo proceso intenso de los aprendizajes que inspiraba y en ambos ambientes puede materializar varias ideas con sus sugerencias. 

El compartir la propuesta del Pesta con esta pareja y tantos compañeros y compañeras, y los innumerables niños a los que acompañamos durante una parte importante de mi vida, aprendí a percibir al ser humano, no por lo que yo quería ver, no por sus logros, incluso no por quien aparentaba ser o como se mostraba, sino por el sentimiento que emanaba de la convivencia, de los procesos que compartimos….de la vida espontánea. 

Mauricio tenia una personalidad recia, fuerte y sincera, pero una mi- rada compasiva y generosa. Siempre hablaba con vehemencia y transmitía la seguridad de su convicción. En aquellos días de no internet, recibimos la información de su vos, muchos libros estaban en Alemán e Ingles, o eran inaccesibles para nosotros; entonces dependíamos literalmente de su criterio para teorizar las vivencias o vivenciar una teoría. 

De mi parte, la constante reflexión sobre las necesidades de los niñes y la necesidad de ambientes preparados, que mantuvimos durante las reuniones semanales del equipo de adultos del Pesta y los workshops permanentes que se ofrecían; se fueron consolidando y fusionando con las vivencias en la realidad de lo cotidiano con los guaguas del Pesta, la comunidad que la conformaba y definitivamente con mi hijo Samuel. 

¿Qué es para ti la infancia? Y ¿qué crees que se necesita para mejorar su calidad de vida? 

La infancia, la niñez son para mí la época más dorada y pura del ser humano… y la mas corta. La esencia del ser, la voluntad en su manifestación más pura, la sabiduría natural. 

En el transcurso de los años, donde lo teórico ha dado paso a las vivencias concretas, he pasado por diferentes procesos. Y como la vida insiste en mantenerme en este camino, ahora continuo absorta de admiración en la convivencia con niños pequeños, que muestran la belleza, sinceridad, generosidad, transparencia y bondad con la que cada ser humano llega a este mundo. 

Los adultos solo debemos mantener y cuidar su esencia. Para ello , creo que es importante que mamás, papás y personas que laboran con niñes, reconozcamos, apreciemos y disfrutemos de llevar una tarea trascendental para la humanidad y para todo el planeta. Aprender lo que el niño necesita y acompañar su crecimientos es una importante labor; para que tanto los niñes como padres y adultos, podamos vivir dignamente, como lo merecemos y vislumbrar un mejor futuro para todes. 

De todos esos años vividos junto a niños y niñas, ¿Qué necesidades infantiles podemos cubrir como adultas y cuales dependen únicamente de los niños y niñas? 

Las necesidades de sobrevivencia: amor, cobijo, alimentación son las mas básicas a mi criterio, pero todas ellas además deben ser atendidas de acuerdo a sus necesidades de autorrealización, es decir en espacios donde pueda ejercitar su cuerpo, satisfacer su curiosidad sensorial, expresar sus emociones, desarrollar su capacidad de resolver y descubrir el entorno, sentirse amado por lo que es, y no por lo que hace o produce, etc., eso es seguridad y amor. 

Entonces para sobrevivir necesita de otros, para realizarse necesita experimentar, probar, sentir, etc, con espontaneidad y autonomía. Y eso es algo que lo hace cada individuo. 

De todas ellas, en tu experiencia conviviendo con niñas y niños ¿Qué necesidad infantil te parece mas significativa con respecto a las demás ? 

No puedo definirlo, sería como intentar determinar qué es lo más importante para la vida en nuestro planeta: El agua o el oxígeno? Sé que parece muy biológica esta alusión, porque creo que el ser humano llega a este mundo no solo para sobrevivir sino para trascender. 

Creo que todas las necesidades son complementarias y conforman una trama en el crecimiento armónico e integral de una persona. La seguridad emocional por ejemplo, provoca naturalmente la necesidad de satisfacer necesidades cognitivas, motoras, sensoriales y sociales. Pero para que esto pueda darse, se requiere un ambiente preparado que a su vez incide en la variedad de oportunidades de experimentar el entorno. 

Sin lugar a dudas, la presencia, atención, cuidado, amor, son importantes para acompañar el desarrollo de los niños. Pero se necesita de conciencia, es decir el conocimiento, para que no se confunda “amor” con dar haciendo lo que el niño puede hacer, o “cuido” con no dejarle experimentar lo motor, por ejemplo. Es importante que la presencia aporte positivamente a los procesos de crecimiento espontáneo y autónomo. 

¿Cómo fue tu o vuestra infancia?, ¿Consideras que está influyendo en tu/vuestra vida adulta? 

Mi infancia fue normal. Creo que lo más duro es reconocer esto. Porque definir cómo normal las circunstancias difíciles y duras que muchas personas de mi generación vivimos – y actualmente viven-, no es normal. 

Pero la ignorancia, el abandono, la falta de presencia y escucha durante la infancia, marcan la realidad de muchas generaciones y esto hace definitivamente que el camino a la auto realización, la evolución o el desarrollo sea más difícil. No puedo decir que haya ausencia de amor, pero sé que el amor está limitado por el desconocimiento sobre las verdaderas, complejas y esenciales necesidades de crecimiento del ser. 

Muchos adultos dedicamos la vida entera a entendernos, a tratar de escucharnos, a curar nuestros dolores, a superar nuestros sinos, todos ellos sembrados en los primeros años de vida, y desconocemos lo que es vivir en sanidad, en amor y realizar nuestro propósito en la vida. Mucha energía dedicada a sanar. El desarrollo, la realización, quedan relegadas. 

¿Que importancia tiene el sistema o entorno familiar en un organismo joven que se está desarrollando? 

Definitivamente, el entorno familiar es el que determina al ser. Las cosas más “importantes de la vida” las aprendemos en casa: costumbres, cultura, valores, etc. 

Pero la familia está desapareciendo. Y esa es la realidad. El sistema de valores y creencias sociales se encarga de destruir esta célula crucial para el crecimiento y desarrollo individual. 

El desarrollo social – económico es lo que mueve a la población actualmente. El desarrollo económico se marca como la cúspide de la realización y de esto, el sistema global imperante se encarga. Desde hace siglos se fortalece la tendencia a la individualización. Y las energías globales están en ello. 

Es tan impresionante ver que en nuestra sociedad occidental, es más importante gerenciar un banco que maternar o acompañar el crecimiento y desarrollo de un ser humano. A pesar de que muchos derechos de la mujer alcanzados en las últimas décadas favorecen una vida más digna en realización, participación, justicia y no violencia, para la mujer, definitivamente la maternidad fue y es eliminada como posibilidad de realización digna o reconocida como un derecho de la naturaleza de la mujer y un derecho humano vital de los niños….y esto es violencia. 

Como te hemos comentado antes, van hacer 20 años desde que tomamos la decisión de crear un contexto educativo de convivencia entre niñas y personas adultas, eso ocurrió cuando todavía no éramos madres ni padres. Hace 7 años nacieron nuestras hijas. Y estos últimos años estamos viviendo Korti desde otra perspectiva, de la de padre y madre y nos está ofreciendo la oportunidad tan maravillosa a nivel personal de podernos acompañar ( padre/hija, madre/ hijo)en un contexto más amplio junto a otras niñas, niños y jóvenes. Y al mismo tiempo observar la gran experiencia que están viviendo nuestras hijas al ver cada día como sus madres y sus padres no solo cuidan de ellas de forma amorosa y respetuosa sino ver que también son cuidadosos y amorosos con otros que no son ellas. Creemos que es un mensaje muy potente el que se lanza…

¿Tú cómo viviste la experiencia de ser madre y adulta referente en los ambientes preparados en el Pesta? 

Bueno, tuve la suerte de encontrarme con el Pesta cuando iniciaba mi maternaje. A pesar de no vivir en comunidad constantemente, tuve la suerte de convivir en ciertos periodos con otras familias, madres y padres que ya habían recorrido un mayor tiempo este proceso. Siempre supe que necesitaba aprender, no me conformaba con las emociones que evocaban mi tierna maternidad angustiada por lo que sabía, pero no podía poner en práctica. Las contradicciones entre lo que escuchaba de mis padres, abuelos, hermanos, doctores, pediatras fueron cediendo terreno ante la seguridad que evocaba lo que iba descubriendo. 

Estar en los ambientes del Pesta, fue reencontrarme con la seguridad de ser creadora y mantenedora en un ambiente preparado, concebido con la certeza de que los pequeños necesitan y van a disfrutar. 

Ame la posibilidad que la vida me daba de tener aquellas viditas pequeñas, sanas, armoniosas y dedicar mi valioso tiempo a acompañarlas. Fue dar rienda a la imaginación y la expresión. Sentir que mi arte fluía en crear ambientes y adecuar espacios. Pude dar rienda suelta a la imaginación en crear materiales con los mejores recursos posibles. Siempre lo mejor y lo más lindo para el ambiente de los niños. 

Aprendí a relacionarme con transparencia, sin pretender que me quieran o me obedezcan, sin sentir que debía ser esto o aquello para conseguir su atención o que me reconozcan mis colegas. Fue un proceso que trajo muchos pasos hacia atrás, pero fortaleció la marcha. 

Todo esto dejaba sus cambios dentro de casa y fui descubriendo en el hogar también. 

El trabajo con papás y mamás fue lo más fuerte. No recuerdo un proceso concreto, pero sí se que, cuando me invitaron a crear un espacio en Brasil, (años más tarde) lo único que sentía (y así lo hice), es no hacer el trabajo con los padres. Pero la vida me trajo de vuelta las sabias palabras de Mauricio Wild que decía: “no se puede hacer un trabajo sin las familias”; cuando me vi sola afrontando el día a día con los niños en la Escuela Inquiri de Piracanga, Bahia, BR., que cree en el 2009. Tuve que redefinir nuevamente mi camino, junto a Fredy, mi esposo, dejamos ese hermoso lugar, e iniciamos un trabajo como Educación Activa, exclusivo con mamás y papás en Sao Paulo BR. principalmente, que creció a lo largo de los años (2009- 2012) en otras latitudes de Brasil, y que sigue activo en varias familias de ese país, acompañado por Grupo Orion desde el 2012. 

Después de, me imagino la complicada decisión de, dar por finalizada la etapa vivida en el Pesta, en el 2005 dedicáis vuestras energías en la creación de un entorno social, lo más libre posible de presiones, que no solo cubre necesidades infantiles sino también necesidades de adultas, donde las madres y padres junto a sus hijas se acompañan mutuamente en sus procesos de desarrollo

¿Cómo se llega a este espacio de comprensión? Tuvieron que llegar circunstancias concretas que os hicieran reflexionar entorno a esa nueva idea o fue un proceso natural dentro de la propia reflexión? 

Para el año 2001, nació nuestro segundo hijo. En ese momento llevaba varios años en el Pesta y era mi deseo junto al de mi compañero Fredy, dedicarnos a maternar este hijo de manera integral. Decidimos dejar el Pesta y nuestra vivienda en el León Dormido, como parte de un sentimiento interno de hacer nuestro proceso personal en un camino propio. Sentir que lo podíamos hacer ya sea dentro del paraguas del Pesta o fuera de él. Que la esencia estaba integrada. Esta decisión, siento yo, a la larga desencadenó lo que sucedió en Brasil y posteriormente en Costa Rica. 

Cuando Omkar tenia 7 años inició el proceso en Brasil. Hasta entonces habíamos hecho nido en diferentes ciudades de Ecuador, siempre a tiempo integral con el crio. 

Luego del primer momento 2009-2012, el movimiento siguió creciendo en Brasil, esta vez como Grupo Orion (2012), acompañamos a muchas familias y grupos. A mediados del 2015 en una de los tantos momentos de reflexión dentro de Orion, manifestamos airadamente nuestra voluntad de crear un centro donde las familias puedan observar y vivencias en concreto la propuesta. Algo así como lo que nosotros pudimos vivenciar en el Pesta. Fue tan fuerte esta determinación que ese mismo año, cuando llegamos a Costa Rica las cosas se materializaron y en enero del 2016 nació Casa Sulà. 

Nosotros, como familia, hicimos un proceso sin escuela – unschooling-, viajamos dentro de nuestro país y fuera de él, antes de ubicarnos hace cinco años en Costa Rica cuando Omkar tenía 16 años. Casa Sulá es el único espacio social que conoció nuestro hijo, con la suerte de tener como tutores a mis colegas y amigos Espe y Edgar. 

Después del Pesta, os introdujisteis en la creación de una comunidad intencional, El León Dormido, también creasteis Grupo Orión, y el 8 de enero del 2016 os embarcasteis en la aventura de Casa Sulá, Costa Rica. Cómo llegasteis a Costa Rica? Porque Costa Rica? 

Mi familia y yo vivimos en el León Dormido 7 años, antes de emprender nuestro camino. Como está descrito antes. 

Para el año 2015 salimos de nuestro último recorrido por Brasil y llegamos a Costa Rica donde vivía mi hijo Samuel. Él nos había invitado años atrás, pero esta vez una familia que había visitado el León Dormido nos ofreció un espacio donde poder iniciar un proceso en este país. Algunas familias de este espacio, La Ecovilla, se convirtieron en nuestros socios, con los que creamos Casa Sulá. 

No podría decir porqué fue Costa Rica y no Brasil, donde hubo una gran movida de mas de seis años, pero sé que estamos en el lugar donde el Universo nos ubicó; que las palabras y deseos obran realidades y que lo que expresamos aquel día a mediados del 2015 en el sitio Tapera, Campinas – Brasil, se concretó dos meses mas adelante en Costa Rica y se hizo realidad en enero del 2016 con el nacimiento de Casa Sulà…..alguien disfruta realizando deseos!!!! Alegría 🙂 

Las cosas han cambiado mucho desde que empezó el Pesta, hace más de 40 años. La oferta de espacios comprometidos con la niñez se han multiplicado y se han diversificado. La sensibilidad hacia respeto a procesos de vida parece que va apareciendo cada vez en más personas adultas a cargo del cuidado de niñas y niños. En este contexto, ¿cómo está siendo el enfrentaros a la tarea de cocreación de un contexto que favorezca la actividad autónoma y el cuidado de la vida, junto a unas familias?, ¿Que diferencias habéis encontrado? Parecido tarea en circunstancias diferentes… 

Reconozco que la conciencia de la importancia de acompañar en respeto y amor al crecimiento de los niños está en aumento. Hay muchas iniciativas que promueven relaciones de respeto más que instructivas. 

Pero nos enfrentamos también a una lluvia de ofertas que aprovechando el interés creciente, se dedican a vender una educación alternativa, nueva, humana, viva, etc, que más que promover conciencia se dedican a cambiar formas, dejando las estructuras tradicionales intactas. Para familias que están en búsqueda, confunde y no aportan a un verdadero cambio de pensamiento y actuar respecto a la infancia. 

Por otro lado, cuando llegamos al conocimiento sobre las implicaciones en la vida adulta de las vivencias de la infancia, llegan las dudas y la auto compasión. Los recuerdos e interpretaciones de la infancia personal, deriva en la dedicación y necesidad insistente o pertinaz de intentar sanar el pasado, a través de innumerables terapias, cursos, retiros y otros, que interfieren o ahondan el descuido de lo que tienen en sus manos: sus hijos, ese maravilloso presente!!! 

Creo que conocer y entender el pasado es importante, pero cuando tenemos hijos la responsabilidad y voluntad debe estar enfocada el presente. De lo contrario, a pesar de querer brindar a los hijos una mejor educación, por lo menos de la que nosotros recibimos, terminamos haciendo lo mismo, pero de otra forma. 

La mayoría de los infantes crecen abandonados, o criados a control remoto, a la espera que sus padres sanen sus dolores, trabajen para tener una mejor vida o terminen de realizarse para poder dedicarse a ellos. Mientras tanto, siguen creciendo los futuros consumidores de terapias. 

Después de tan larga trayectoria y experiencia acompañando y comprendiendo procesos infantiles, a qué aspectos restarías importancia hoy en día, y los vivirías con mas relajo y a cuales añadirías mas importancia? 

Hay una frase que suelo repetir a mis amigos: “si hubiera hecho esto” “debería haber dicho tal….” “si me hubiera….”. etc. son tiempos que no están en el tiempo y no me gusta conjugar. Muchas veces los usé y me llevaron a culpas y pensamientos negativos sobre mí misma. 

Durante muchos años viví pendiente del qué dirán, de mostrarme como pensaba que debía hacerlo, de hacer sentir bien a otros a costa de mi misma; resultado evidente de una educación castrante, comparativa y calificadora. Cuánto me alegro del paso de los años, la trayectoria y decisiones tomadas con el corazón, que me ha permitido llegar a este momento de mi vida donde esas taras han desaparecido. 

Para terminar darte las gracias de parte de todas las compañeras de Sarete, Ibon, Jago, Alaitz, Laura y Saio por tu amabilidad y el tiempo que nos has dedicado para realizar la entrevista. Esperamos que cuando tengáis un ratito y os apetezca vengáis a visitarnos, os acogeremos con los brazos abiertos compañeras!!! 

Gracias por esta oportunidad de viajar en el tiempo y conectar mis vivencias. Me encantaría conocerles y quedan invitados a visitarnos en Casa Sulà. 

Margarita Valencia Amores Febrero, 2021